MADURACIÓN

 

 

En nuestro parque, la madera descansa por un periodo de entre 24 y 48 meses para alcanzar el equilibrio óptimo antes de entrar a producción.

Cada sección, compuesta por las pilas de secado, está organizada según fecha, origen y granulometría de manera de poder ir seleccionando los mejores lotes disponibles para cada barrica. En él conviven Robles Francés y Americano principalmente los que son acompañados por nuestra gama de maderas exóticas como la Acacia, el Cerezo y la Lenga. 

Durante este tiempo la madera se mantiene con aportes de agua controlado, expuesto al sol, el viento y la lluvia para que naturalmente vayan evolucionando de la mejor manera. El secado de manera lenta y progresiva, tiene como objetivo producir las reacciones biológicas y químicas para llegar a la óptima calidad organoléptica. Además, se lavan compuestos hidrosolubles, principalmente taninos elágicos, para obtener maderas más suaves, disminuir el amargor y lograr una evolución de precursores aromáticos agradables al paladar para la elaboración de vinos.  

Parte de nuestro equipo del parque de madera son los miembros del proyecto Natinga que velan por que la calidad de nuestra madera se mantenga durante toda la estadía en el secado.